Entrevista a Gerónimo Rauch de El Medico, el musical

por | Nov 11, 2019 | Entrevistas

Esta es la historia de cómo un vídeo puede cambiar la historia de un artista. Gerónimo Rauch estaba en Argentina cuando llegó a manos de los responsables de Stage el vídeo de su paso por Jesucristo Superstar. Eso fue clave para que el artista fichara por la producción española de un musical en el que como intérprete “resucitaba” cada noche. Y de ahí personajes tan distintos como la Mary Sunshine de Chicago, con la que aprendió a conectar con el juego que lleva implícito el teatro.
Después llegaría el papel de su vida. Y es que con Los Miserables tocó el cielo con las manos tanto en España como en el exigente West End de Londres, donde repitió como el inolvidable protagonista de El Fantasma de la Ópera. Pero en el fondo, a pesar del reconocimiento a los artistas en la capital británica, Gerónimo Rauch ha descubierto que su lugar está aquí en España, el mejor lugar para vivir para él, que ha creado su familia en Madrid. Nos acercamos a charlar con un intérprete que cree firmemente que “cada uno va escribiendo su destino”.
No te vayas y lee esta gran entrevista realidad por Scenikus…
¡dónde la creatividad siempre está ON!

Gerónimo Rauch vamos a repasar tu carrera empezando por ese Jesucristo Superstar que te trajo a Madrid…

Fue mi renacer. Yo digo que mi personaje moría cada noche, pero yo estaba renaciendo. Venía de una etapa en Argentina muy dura. No conseguía curro tras estar en un reality. De repente tras verme en un vídeo de la producción argentina me llamaron para venirme a Madrid. Tengo mucho que agradecerle a ese proyecto que incluso me permitió conocer a mi mujer y crear una familia. Mis mejores amigos españoles los conocí en ese musical, de hecho.

Y después llegó un cambio de registro total en Chicago con Mary Sunshine…

Soy muy serio, responsable, no había vivido la experiencia de ser completamente otra persona, no me había transformado, era un puro juego, me abrió un mundo mágico, podía no juzgarme, aprovechaba en los momentos entre funciones para salir a la calle y ver la reacción de la gente. A este personaje le agradezco haberme conectado con el juego, vocalmente era antinatural, por eso buscan siempre a contratenores. Yo soy grandote y a los creativos les llevé una propuesta muy diferente a lo esperado.

Vuestro oficio es un “juego” que os hace regresar a ese niño que jugaba a ser otro, supongo que esa sensación la viviste especialmente la primera vez que te caracterizaste para ese personaje…

Tras dos años de una experiencia tan intensa como la de Jesucristo quería un papel completamente diferente. Me veía joven para hacer el Billy Flint de Chicago, la verdad. Lo que hice fue llamar a mi amigo Feliciano Sanromán, maquillador y peluquero, y le pedí que me hiciera mujer. Ese día me transformé para saber si me podría creer el personaje. Quería ser ella. Me saqué unas fotos y las puse en el casting. Antes de ir a una audición tienes que creerte el personaje. De esa foto se creó la apariencia que luego tuvo el personaje.

Y después llegó el papel de tu vida con Los Miserables

La historia es larga. En 2008, en la época de Jesucristo, ya me habían llamado para audicionar en Londres y estaba muy flaco, era muy joven y no me cogieron. Se me quedó la espina entonces. Yo ya me estaba creyendo el personaje. Gracias a Mary Sunshine el director musical me recomendó estudiar lírico. Así, sin querer me empecé a apasionar y estaba preparado sin saberlo. Fue mágico cuando me lo dieron aquí en España. Es el personaje de mi vida que siempre me acompañará. Tras grabarme cantando en inglés me llamaron para ir a Londres y fue increíble. Tuve que currármelo mucho sobre todo el acento. Estaba con clases de dicción y cuando se estrenó y fue algo inolvidable.

Creo que cada uno va escribiendo su destino y yo le pedí audicionar a Cameron. Él me dejó y fue más mi capacidad de insistir lo que creo que les convenció de que podía hacerlo. Fue algo épico lo que viví con el Fantasma. Mi vida en Londres fue una vida prestada. Algo que yo no me imaginaba que iba a vivir. No estaba en mis planes

¿Encuentras muchas diferencias entre Londres y Madrid?

A nivel profesional está cada vez más parecido, pero allí te valoran mucho más lo que haces. Es una industria muy bien engrasada, está todo muy bien establecido, pero para mí España es el mejor país del mundo para vivir.

De vuelta a España pudiste hacer Sunset Boulevard en una brevísima temporada en las islas…)

Fue casi un milagro poder representarla, todo fue muy caótico. Tuvimos solo cuatro semanas de ensayos en una obra que tiene un texto enorme y a nivel técnico era difícil. Siempre que hablo con Paloma nos decimos que tenemos que hacerlo tarde o temprano. Se cayó el teatro que teníamos en Madrid y con ello la gira que íbamos a hacer. Así murió este proyecto.

Sin duda, tu debut en el Teatro de la Zarzuela debió ser mágico…

A partir del No puede ser ya me quité los nervios. Aprendí mucho desde ese show. Ahora estoy más relajado haciendo lo que me fluya.

¿Por qué el teatro es un gran lugar para contar historias para ti?

Yo necesito subirme al escenario con espectáculos como El médico, que te mueven el espíritu y el alma. No creo que me veas nunca en un musical que no tenga contenido salvo en alguna cosa que por tema artístico me interese mucho. Tras cuatro años quería volver a Madrid y de repente me llamaron para El médico. Fue algo increíble que en ese momento me llamaran.

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Te adjuntamos este reportaje, relacionada con la obra, hecho por SCENIKUS, el mayor MarketPlace de difusión artística, para que lo uses como complemento de esta gran entrevista sobre «El Médico, el Musical».

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