Ernst & Young publica un estudio sobre la reconstrucción de las industrias culturales en Europa

por | Abr 12, 2021 | Actualidad

La reconstrucción de Europa. La economía de la cultura y la creatividad antes y después de la Covid-19 es un informe de más de 50 páginas en el que Ernst & Young analiza la catastrófica situación de las industrias culturales en el viejo continente.

EL sector cultural de la UE perdió casi 200.000 millones de euros en el año 2020. Las instituciones culturales y creativas en los 28 países de la UE registraron unas pérdidas con un 30% de su volumen de negocios, hasta alcanzar una pérdida neta de 199.000 millones de euros, según este estudio, respecto al año 2019.

La consultora EY destaca que los sectores de la música y las artes escénicas han experimentado quebrantos del 75% y el 90% respectivamente. En el caso de las artes visuales con 53.000 millones de euros y en el arte audiovisual con 26.000 millones de euros.

Las artes visuales retrocedieron un 38%; la arquitectura un 32%; la publicidad un 28%; el sector editorial un 25%. La prensa, muy tocada desde años atrás, con un 23%. Sólo la industria de videojuegos se salva de la quema con un avance del 9%.

El arte audiovisual muestra un desplome del 22% pero hay que matizar que eso se debe a la prácticamente nula incidencia de la pandemia en la televisión y en las plataformas de Streaming.

Los ingresos de las salas de cine europeas han caído un 70%. La situación del sector antes de la Covid-19 era muy positiva. En los últimos 6 años, el volumen de negocio generado había crecido en un 11’5% anual.

El mazazo que está suponiendo esta situación, agravada por la falta de medidas políticas suficientes en la mayoría de países, hace peligrar la viabilidad financiera de los negocios, redundando en una posible cadena de ERTES e incluso de despidos.

El porcentaje de la caída ha sido mayor que en el sector turístico. “Las industrias culturales, se han visto más afectadas que la industria del turismo (-27%) y del sector del automóvil (-25%), y casi tanto como la industria del transporte aéreo”, destaca el informe, que también defiende que son “una parte significativa de la solución europea a la actual situación y a sus consecuencias sociales y económicas”.

Además de los efectos negativos que están teniendo el cierre de locales en numerosos sitios debido a la pandemia de Coronavirus. El análisis también expone una serie de recomendaciones para potenciar las industrias culturales, de modo que “puedan ser uno de los motores que ayuden a impulsar y renovar la economía de la UE”.

En el año 2019, las ICC (Industrias Culturales y Creativas) representaban el 4’4% del PIB de la UE, con términos de volumen de negocios, con unos ingresos anuales de 643.000 millones de euros y un valor añadido total de 253.000 millones de euros. Es decir, su contribución era mayor que la de otras industrias como la tecnológica. Además, dieron trabajo a más de 7,6 millones de personas, más de 8 veces que el sector de las telecomunicaciones.

Dentro de las industrias culturales, las artes escénicas y la música son las mayores damnificadas, con descensos del 90% y el 76% respectivamente.
Con la salvedad del sector de la presa, los negocios culturales iban viento en popa en el conjunto de la UE. El Coronavirus lo hizo saltar todo por los aires frente a un aumento global del 17% en la facturación total de las industrias culturales de la Unión Europea entre el año 2013 y el año 2019. En los 11 meses de pandemia las industrias culturales han perdido más del 30% de sus ingresos.
La edición de prensas y revistas cayó una media del 1’7% anual a causa de la difícil transición del papel impreso al digital.

Con la llegada de la crisis pandémica, Ernst & Young, refleja que durante el año 2020, dicha economía perdió aproximadamente el 31% de los ingresos totales de las industrias culturales europeas.

Antes de la pandemia, las industrias crecían rápidamente (+2,6% anual desde el año 2013) que la media de la UE (+2%) y representaban un superávit comercial de 8.600 millones de euros en el año 2017 (las últimas cifras disponibles).

“Estos tiempos sin precedentes exigen medidas sin precedentes. Nunca antes la economía creativa de Europa había experimentado una devastación económica de tal magnitud, cuyos efectos se dejarán sentir durante el próximo decenio”, apunta el informe de EY.

La economía creativa “también es favorable en términos de innovación tecnológica, diversidad de género y empleo para los jóvenes”, indica el estudio presentado por el presidente de GESAC, Jean-Noël Tronc; el compositor e intérprete francés Jean-Michel Jarre, que durante los 6 últimos años presidió la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores; y el responsable del informe y gestor de la consultora EY, Marc Lhermitte.

Michel Jarre llamó la atención sobre las presiones que los autores vienen recibiendo de las plataformas y de las grandes compañías para bajar sus precios. “No somos una enfermedad; somos doctores de almas”, sentencia. Pidió a las autoridades comunitarias que emprendiesen acciones para proporcionar a los creadores “vacunas contra esos abusos”. También invitó a los políticos a no perder de vista una realidad: “La cultura es la única vía hacia la unidad”.

El documento contiene mensajes del presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli; y de la comisaria europea, Mariya Gabriel. Además, por la iniciativa de la GESAC (Agrupación Europea de Sociedades de Autores y Compositores en la que está ingresada la SGAE) una delegación se ha reunido con responsables políticos.
Entre otros, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Dombrovskis, los vicepresidentes Schinas y Suica, y los comisarios Breton, Gentiloni y Schmit. La delegación, que incluye representantes de todas las industrias culturales (la cineasta española Isabel Coixet, entre otros creadores), estará encabezada por el músico francés Jean-Michel Jarre.

GESAC ha mantenido participación con diversas entidades como, AEPO-ARTIS, EUROCINEMA, EUROCOPYA, EVA, FIAPF, IMPALA, SAA, SROC. Así como la colaboración de organizaciones como, AER, CEPIC, EACA, ECSA, EGDF, EPC, FEP, FERA, FSE/SCRIPT, IFRRO o IMPF.

“La cultura se ha convertido en un recurso escaso en la Europa de hoy, y todos estamos sufriendo a causa de ello. Al mismo tiempo, los europeos están experimentando el valor verdaderamente profundo del arte y su capacidad para unirnos. Este análisis refleja esa realidad, pone a los que sufren y ofrece instrucciones claras en cuanto a la solución”, ha alertado el músico francés Jean-Miche Jarre, pionero de la música electrónica.

Todos los sectores se han visto afectados. Incluso los que podían estar más guarnecidos por depender más del consumo doméstico, se enfrentan a grandes caídas de ingresos. En los casos en los que los modelos de negocio están relacionados con las experiencias físicas, los ingresos se han desplomado.

Otro de los problemas es que todavía no hemos terminado con esta crisis. Actualmente, una nube de incertidumbre planea en los sectores, sin saber fecha de reanudación de la actividad cultural en este año 2021, lo cual provocará que las inversiones en nuevos proyectos se vea comprometida.

El mercado cultural se encuentra en un momento de evolución. Se trata de un periodo de intensa innovación, entre otros motivos, por la explosión de la demanda de contenidos en línea. El contenido cultural ha alimentado el crecimiento y desarrollo de Internet desde el principio.
Sin embargo, los desafíos son numerosos, por ejemplo, la remuneración de los titulares de derechos y la lucha contra el acceso ilícito a obras protegidas.

Ernst & Young subraya que el aumento del consumo digital no compensa la pérdida de ingresos por las ventas físicas y los eventos en la mayoría de los sectores. En el sector de la música, las ventas de discos en formatos físicos se reducirán en un 35%, mientras que los ingresos digitales de la industria grabada crezcan solamente un 8%.

EY ha realizado encuestas al público y, por ejemplo, el 46% de los encuestados afirma que no se sentirían cómodos yendo a un concierto durante los próximos meses de este año 2021, y el 21% durante los próximos años.
Aún así el porcentaje de los encuestados, que están ansiosos por volver a los conciertos, muestran interés por la implementación de las medidas de higiene, puntos de desinfección de manos en todo lugar, capacidades reducidas, mascarillas obligatorias para los asistentes y el distanciamiento social.

¿Cuáles serán entonces las claves para la recuperación?:

En primer lugar, EY apunta la financiación. Se debe proporcionar una subvención pública masiva y promover la inversión privada en los negocios culturales y creativos, dos vías indispensables para acelerar la recuperación y la transformación del sector.

Otro pilar será el marco jurídico. En opinión de Ernst & Young, hay que promover la diversificación de la oferta cultural de la Unión Europea asegurando un marco jurídico sólido que permita el desarrollo de la inversión privada en producción y distribución, proporcionando las condiciones necesarias para que el empleo sea rentable para las empresas y garantice ingresos justos para los creadores.

Y el tercer pilar para la reconstrucción cultural europea, según EY, es la potenciación del sector, que considera que se debe de incrementar el peso de las Industrias Culturales y Creativas y el poder multiplicador de sus millones de talentos individuales y colectivos como un importante acelerador de las transiciones sociales y ambientales en Europa.

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