LOS MAX REINVIDICAN EL TEATRO COMO UN LUGAR SEGURO EN UNA EDICIÓN MARCADA POR EL ÉXITO DE «JAURÍA»

por | Sep 8, 2020 | Entrevistas

En los últimos días se cruzaban los dedos en las Artes Escénicas para que se pudiesen celebrar los Max de este año. Noticias como el suspendido estreno de Fernando Cayo en Valladolid tan solo unas horas antes de la representación no pintaban un buen panorama. Afortunadamente, la gran noche de las artes escénicas no era en Valladolid, donde «se habría permitido un aforo de 25 personas», como recalcaba la premiada Elisa Sanz al comienzo de la gala en Málaga.

En esta edición de la “incertidumbre” para las artes escénicas, que ni el ivazo cultural que en su día asoló al sector parece ahora un maremagnum tan grande como la que se avecina, poder celebrar estos premios resulta cuanto menos necesario para un sector siempre en el lado más frágil de la cuerda. Si mal lo están pasando los grandes espectáculos, imaginen lo que estarán pasando pequeñas formaciones como la que forma la compañía Zanguango que con su premio por Al otro lado , quisieron “dignificar las artes de calle”.

Otro sector dolorido sin duda es el de la danza, muy presente en las actuaciones y en el premio de honor a toda una institución como es el incombustible Nacho Duato. También herido está el circo, representado por una suerte de soñador clown que hizo las veces de maestro de ceremonias. Bajo esa “máscara” se encontraba la actriz Elisa Ramos de La Maquiné que sacó unas grandes tijeras cuando tuvo que cortar algún que otro discurso más largo de la cuenta o le echaba una miradita al ministro Uribes al que le espetó “yo te conozco”.

Con Málaga como protagonista, no podía faltar la figura de Antonio Banderas que se reivindicó como un hombre de teatro feliz por ser premiado en su casa: “Soy actor por el teatro, es lo que me hizo actor. Es una mujer a la que he querido mucho y que la abandoné”, comentaba un Banderas orgulloso de su hijo escénico, el Teatro del Soho Caixa Bank. No faltaron momentos reivindicativos (y hoy más que nunca necesarios) de la mano de los máximos responsables de la cita: Juan José Solana, presidente de la Fundación SGAE y Antonio Onetti, Presidente de la SGAE.

Entre los grandes nombres, esos que ocupan las primeras planas desde hace décadas no podía faltar Verónica Forqué que encandiló al público de toda España con su brillante interpretación en Las cosas que sé que son verdad. En la gran noche de Jauría, del Teatro Pavón Kamikaze, también fue premiado el veterano intérprete Lluis Homar.

Quizás faltó en esta gala un momento de reflexión sobre las posibilidades que pueden ofrecer para los creadores y artistas plataformas de streaming como Scenikus, pero sin duda fue una gran noche para las artes escénicas que hoy más que nunca necesitan seguir gritando, como en nuestra sección de entrevistas, aquello de VOLVERÁ A SUBIR EL TELÓN.

Eso esperamos.

PALMARÉS COMPLETO

Mejor espectáculo de teatro: Jauría (Kamikaze).

Mejor espectáculo de danza: Gran Bolero, de Jesús Rubio Gamo.

Mejor espectáculo musical o lírico: Doña Francisquita (Teatro de la Zarzuela)

Mejor espectáculo de calle: Al otro lado (Zanguango)

Mejor espectáculo para público infantil, juvenil o familiar: Zapatos nuevos (Tian Gombauy LEl Teatre de l’home dibuixat)

Mejor espectáculo revelación: El viento es salvaje (Las niñas de Cádiz)

Mejor autoría teatral: Josep Lluís y Rodolf Sirera (Dinamarca).

Mejor autoría revelación: Marta Arán (Todos los días que mentits)

Mejor adaptación o versión de obra teatral: Jordi Casanovas (Jauría) y Joan Sellent (Como los griegos).

Mejor dirección de escena: Jordi Casanovas (Andrés Lima (Shock. El Cóndor y el Puma)

Mejor actriz protagonista: Verónica Forqué (Las cosas que sé que son verdad).

Mejor actor protagonista: Lluís Homar (La nieta del señor Linh).

Mejor intérprete femenina de danza: Olga Pericet (Un cuerpo infinito).

Mejor intérprete masculino de danza: Marco Flores (Origen).

Mejor composición musical para espectáculo escénico: Luis Miguel Cobo (Play)

Mejor coreografía: Sara Cano (Vengo).

Mejor diseño de espacio escénico: Beatriz San Juan (Shock. El Cóndor y el Puma).

Mejor diseño de vestuario: Elisa Sanz (Play).

Mejor diseño de iluminación: Pedro Yagüe (Play).

Premio Max aficionado o de carácter social: Escuela Municipal de Teatro ‘Ricardo Iniesta’ de Úbeda.

Premio Max del Público: ’Viva’, de Compañía Manuel Liñán.

Premio Max de Honor: Nacho Duato

Fotos: SGAE-Daniel Pérez

20200907 MALAGA-Gala XXIII Premios Max.
© SGAE/jesusdominguez.com

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