María Galiana: “La eliminación de las materias artísticas nos lleva al alineamiento»

por | Mar 4, 2020 | Entrevistas, Mujeres Creadoras

Scenikus difunde su arte con la actriz María Galiana

Cuando cumplió los 80 años, María Galiana -radiante a sus 84 años- cayó en la cuenta de que no iban a pasar muchos más trenes en su vida. Así que decidió vivir el momento. Lejos de pensar si su trabajo como actriz -tardía, pero todo vivido de una forma muy intensa en los últimos 20 años- tendría alguna perdurabilidad en el tiempo, ella se muestra escéptica: “No tengo el más mínimo interés en que se me recuerde”. Aunque ella piense eso innegablemente quedará en el recuerdo tanto de esos alumnos a los que se dedicó en cuerpo y alma como de los espectadores para los que siempre será Herminia, la abuela de los Alcántara que despiden este jueves su temporada 20. Ese mismo día, María Galiana estará subida a las tablas del Español, donde se subirá al escenario con la misma ilusión que aquella niña que jugaba a hacer teatro en la Galería Salesiana. Lo hará para defender un homenaje muy ‘jondo’ a Lorca que lleva por título Díalogo del Amargo. Hasta el 29 de marzo podrá vérsela sobre el escenario de un teatro en cuya Plaza de Santa Ana la sombra de Federico García Lorca llena de ‘duende’ a cada uno de los artistas y viandantes que pasan por este céntrico espacio del centro de Madrid. 

En Scenikus, difusor del arte y creatividad del artista, os pasamos un pequeño avance antes de la entrevista donde aparece María Galiana, actriz llena de arte e innovación, valores de Scenikus, en cada uno de los papeles que ha representado a lo largo de su carrera.

¡Scenikus, el mejor lugar para impulsar tu carrera, artista!

1. “Los clásicos siguen mostrando la vida” (Francisco Suárez), ¿De qué manera crees que conecta Lorca con los espectadores de aquí y ahora?

Aparecen en sus obras situaciones muy trascendentes, claves como el amor, la muerte, la ideología, las conductas y comportamientos. Shakespeare, Chéjov o Tolstói tienen esos valores. En Lorca están, pero no es lo mismo la forma teatral que la poética. Si analizamos el teatro de Lorca están todas las claves. Aquí nos encontramos ante un poema teatralizado.

2. Has dicho que es un homenaje muy ‘jondo’ a Lorca, explícanos esto… 

En ningún momento hay nada superficial, no se pasa por encima de lo que se está diciendo, todo tiene una profundidad. No hay concesión a que el espectador se sienta beneficiado. Desde el primer momento está inmerso en algo que es profundo. Eso no quiere decir que el espectador vaya a sufrir. Simplemente, hay mucha hondura desde que empieza la función. Te das cuenta desde que aparece Ana Fernández y hace su evocación. Creo que la gente no va a toser.

3. Ay, las toses, esa gran lacra junto a los papeles de los dichosos caramelos…

Te va a sorprender lo que me pasó en Londres viendo un ballet en el Covent Garden. En Giselle la gente haciendo un ruido tremendo con los papeles de los caramelos. En mi función anterior, El mago,  decía a mis compañeros que estaba gustando mucho al no haber toses. Cuando hay una bajada en la función, la gente siempre suele toser y en esa obra no tosían nunca. 

4. En esta época de pantallas y de redes impersonales, ¿Por qué el teatro sigue siendo un gran lugar para contar historias? 

No tengo redes sociales. No me interesa ni contar mi vida ni saber la de los demás. Solo Whatsapp y correo. Ese mundo anodino de las redes, ¿Qué emoción te puede producir una cosa virtual? No hay nada creativo, es solo comunicativo. El teatro se está dirigiendo a ti, tratando de que se te produzcan emociones del actor al espectador. Si eres capaz de vivir eso te estás enriqueciendo, te transportas a un mundo que puede ser tan rico que puedes entrar echo polvo y salir con otro ánimo. Eso es que te ha llegado tal obra o tal canción de un musical. En cambio, lo de las redes es  ramplón, no te eleva el espíritu saber lo que le pasa a una de Supervivientes

5. Casi dos décadas siendo Herminia en Cuéntame cómo pasó, ¿Cómo se siente María Galiana tantos años después del comienzo siguiendo en la piel de este queridísimo personaje?

Herminia es mi otra personalidad. Falsa claro, ya que me parezco como un huevo a una castaña. Lo que pasa es que estoy tan identificada con el personaje que no me cuesta trabajo. Yo llego a maquillaje y peluquería, me visto y me siento en el sofá de los Alcántara y ya es mi salón. Voy a la cocina y la siento como mía. El espectador pensará que lo es y me siento identificada en eso. Este año hicieron un pasaplatos en la cocina, todo muy moderno… Yo pensé, esto a Herminia no le gustaría, lo de perder la intimidad y que la viesen desde el salón… Y nada, me pusieron una puertecita. Y es que de verdad que llego a pensar como ella… En las reuniones de guion les digo a los guionistas lo que creo que Herminia no diría ni haría para que lo cambien.

6. El mundo del teatro, de la mano de Ignacio del Moral, está tan presente en la serie que por ejemplo en el último capítulo se mencionaba a Rosana Torres…

Desde luego, eso es algo maravilloso que tiene la serie. Me acuerdo que vi a Rosana Torres en el estreno de El sirviente con mi querido Pablo Rivero y ese Eusebio Poncela que sale a escena y no puedes dejar de mirarlo.

7. Mencionas a Pablo Rivero, uno de tus nietos en la serie junto a Ricardo Gómez, que han ido creciendo en las tablas, ¿Sientes orgullo de abuela?

A Ricardo fui a verlo a Alcalá de Henares en Rojo con Echanove y estoy orgullosísima de su evolución. Ahora va a hacer una película de hecho. A Pablo lo he visto mucho en teatro desde Los hijos se han dormido a La caída de los dioses, que hace unos años ya de aquella obra y estaba ya sobresaliente. 

8. Aunque profesionalmente te dedicas a esto desde hace solo veinte años, dos momentos marcan tu infancia y juventud: La Galería Salesania y el TEU…

Lo de la Galeria Salesiana era que en el colegio me apuntaba a todo, era una niña muy graciosa para el teatro. Como yo tenía tantas posibilidades, me apunté al TEU en la Universidad. He sido muy bipolar en la vocación, soy géminis. Sabía que se me daba muy bien el teatro. Sabía que podría haber sido una actriz muy famosa, pero he sido muy vaga, no hubiese podido ser de élite, esa constancia con tanto sacrificio. Si a eso añades que tenía vocación docente, lo que menos me podía imaginar era venirme a triunfar en Madrid sin nadie que me asesorara. Si un cazatalentos me dijera que me daba un contrato de dos años,  hubiese venido a la aventura, pero lo mío es la enseñanza. 

9.¿Qué opina una docente vocacional de la progresiva desaparición de las enseñanzas artísticos en el currículo escolar?

No entiendo nada, ¿Cómo se puede poner nota a la religión? Es incomprensible. Tengo 6 nietos y solo 3 han hecho la primera comunión. Los tres que lo han hecho no tienen ni idea de religión. Yo sí, claro, estuve 12 años en un colegio religioso. Eso sí, considero importante por cultura conocer la Biblia, si no no hubiese podido explicar Historia del Arte la verdad. La eliminación de las materias artísticas nos lleva al alineamiento, ellos quieren que pensemos igual que los que mandan.

Otro tema y perdona que me desvíe un poco… Nunca ha habido unas enseñanzas artísticas completas, algo así como la escuela de Fama. Un lugar que les enseñe a hacer poesía, teatro, baile, canto… No ha habido una enseñanza artística en condiciones nunca y menos la va a haber ahora con esos ‘seres de luz’ que nos está tocando en suerte ahora mismo en el panorama político.  

10. Te he oído hablar de la poca trascendencia que han tenido muchos compañeros de profesión con el paso del tiempo, ¿Cómo le gustaría a María Galiana que se la recordase? 

No tengo el más mínimo interés en que se me recuerde. Soy una escéptica en todos los sentidos. Soy incrédula de naturaleza. Soy optimista del día, me encanta estar contigo aquí tranquilamente. No me preocupo por lo que puede pasar mañana. Yo ya estoy en la última década de mi vida, tengo 84 años. Cuando llegué a los 80 me dije a mí misma: “Mariquita, aprovecha el tiempo que ya no van a pasar muchos más trenes”. Fíjate como es esto de la trascendencia. Me gusta mucho María Dolores Pradera y yo pienso que la siguiente generación no la va a recordar. Los nostálgicos en esta sociedad son unos pocos… Por eso voy a disfrutar del momento y la verdad me da igual cómo me recuerden… 

11. Diálogo del Amargo está considerado un poema irrepresentable de Lorca, ¿Qué les diría a los expertos y escépticos que creen que no se puede representar?

Es un Lorca muy auténtico, no hay la más mínima sofisticación. Podría ser una tentación sublimarlo. Creo que en eso tiene mucha culpa Alberto Iglesias. Lo difícil que es para un actor hacer un homosexual sin perder la sobriedad. Se tiende al amaneramiento en el teatro. Es tan de verdad lo que hace con un personaje de pueblo que nadie debe perdérselo.  

 

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