Streaming Wars o cuando el showbussiness saltó por los aires

por | Nov 12, 2020 | Actualidad

«La Streaming Wars es la ofensiva de varias compañías del entretenimiento armadas hasta los dientes con nuevas y abundantes ofertas, precios de derribo y todas las estrategias necesarias para convencernos de que necesitamos incorporar ese nuevo servicio a nuestro día a día«.

(Streaming Wars. La Nueva Televisión de Elena Neira)

Elena Neira presenta en su nuevo publicación de la mano de Ediciones Cúpula un concienzudo análisis de cómo ha cambiado el mundo de la televisión y el cine tras la irrupción de los servicios de streaming. A lo largo de sus páginas, el lector descubrirá todos los detalles de una particular guerra que se inició con la aparición de Netflix. Lo que no todo el mundo sabrá es que la famosísima responsable de Stranger Thingscomenzó casi calcando el modelo de negocio del home entertainment, es decir el vídeo doméstico. Hasta tal punto fue importante esto que ofrecieron a la desaparecida cadena de videoclubs Blockbuster un acuerdo que hubiese permitido la supervivencia de la empresa.

Para el CEO de la otrora reina del entretenimiento doméstico el modelo del entonces naciente Netflix era «ruinoso». Estaba claro que se equivocaba. Netflix fue la reina de los hogares norteamericanos primero y de todo el globo después.

A partir de entonces, la irrupción de multitud de plataformas de streaming -¿realmente se puede englobar en una misma categoría a MiTele que a HULU por ejemplo? se cuestiona acertadamente la autora- ha dado lugar esa particular Streaming Wars. Precisamente, otra guerra… la de las galaxias ha puesto en el punto de mira a la floreciente plataforma virtual de Disney. Aunque al cierre de la edición de este estupendo libro no había ocurrido, es importante reseñar los últimos e impactantes pasos que ha dado la factoría del ratón Mickey que desde que comenzó la pandemia nos ha regalado más de un titular. El primero llegó con la supuesta paralización de la venta en formato doméstico de sus películas -noticia después desmentida, solo hay que ver la reciente edición de Mulán en formato doméstico. En este momento de prueba y error en que Disney prefiere primar Disney + a los cines, el estreno por una tarifa extra de Mulán -cuyos datos reales de recaudación no se conocen bien como es habitual en este tipo de empresas- ha implantado de nuevo una posibilidad de vuelta a lo que era un principio el servicio de streaming: una especie de videoclub online que en España sigue funcionando a través de los estrenos -a un precio dicho sea de paso muy inferior al de la guerrera de Disney- en plataformas como Filmin o Rakuten Tv en las que se pueden disfrutar “alquilados” de títulos muy recientes. El próximo gran estreno Disney, Soul, se hará gratuitamente dentro de la tarifa mensual de suscripción a su servicio de streaming.

¿Por qué parece que preferimos una suscripción mensual a pagar por el contenido concreto? Neira lo tiene claro: “Hay un fuerte componente psicológico en el hecho de que prefiramos la tarifa plana: elimina el coste económico de una mala elección”. Si no nos gusta la serie o película, siempre podemos compensar viendo otra cosa más interesante. Una vez que tenemos tanto ante nuestros ojos, ¿Cómo elegirá el usuario el contenido adecuado? Netflix se dio cuenta de lo importante que era darle al espectador en esa maraña temática el contenido que realmente quería o que aparentemente quería. Hay una frase que se ha popularizado que es “pues a mí el algoritmo de Netflix no me acierta”. Algo de razón puede llevar, pero no queda duda de que ha aprendido a conocernos muy bien “sencillamente porque le dejamos” con nuestras decisiones de ver tal o cual contenido.

Dentro de este apasionante tratado sobre la nueva televisión uno de los aspectos más interesantes para el espectador medio es la comparativa entre la multitud de empresas del entretenimiento que ofrecen sus servicios de suscripción a sus contenidos.

Desde las más conocidas en España como Prime, que su principal interés en tener suscritos para que compres más sus productos, a compañías que se dedican ex profeso al streaming como pudiesen ser HBO. Además, para saber cada uno de lo que hablamos es interesante el glosario que incluye el libro para no perdernos entre tanta terminología tan específica y reciente.

No sabemos si volveremos a sentarnos delante de la tv o el pc en el futuro en un día concreto como hacía Neira al escuchar la sintonía de Barrio SésamoVeneno lo ha vuelto a hacer semanalmente en A3Player Premium para sorpresa de todos los analistas televisivos que pensaban que ya el modelo semanal de emisión había pasado a mejor vida- lo que está claro es que el streaming nos ha abierto las ventanas al mundo del entretenimiento con infinidad de propuestas que con la irrupción de Scenikus también se extienden al ámbito escénico.

La autora, Elena Neira, en función del ecosistema cambiante que ha producido la irrupción de la pandemia en nuestras vidas, publicó un epílogo que se puede consultar en la web de Planeta destacando que: «es pronto para saber si las consecuencias derivadas del confinamiento acabarán provocando una disrupción en el audiovisual más profunda que la que, en su momento, supuso la llegada de Internet a nuestras vidas». Y es que cmo concluye Neira: «El entretenimiento es, ahora mismo, un gigantesco castillo de naipes que se tambalea».

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